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miércoles, 11 de marzo de 2020

Tras 9 años de Fukushima y más de 10 de la Plataforma, sigue la lucha contra el cementerio nuclear de Villar de Cañas

Hoy se cumplen  9 años del terrible accidente de Fukushima, cuyas consecuencias están aún por evaluar y que pone en evidencia los enormes riesgos de la energía nuclear.
En el Reino de España se está gestando la decisión más importante en materia nuclear de las últimas décadas: el modelo de gestión de los residuos nucleares, pero este debate se está hurtando a la ciudadanía.
Mientras, en una pequeña localidad de Cuenca un alcalde pretende contradecir las evidencias y defiende ubicar en su pueblo una de las instalaciones nucleares más peligrosa de Europa y en unos terrenos con enormes riesgos geológicos.

El gobierno de Sánchez se comprometió a la tener listo el 7º PGRR (Plan General de Residuos Radiactivos) en 2019 y un plan viable de financiación. Pero solo ha cumplido el segundo de sus compromisos, incrementando la tasa que pagan las propietarias de las nucleares en un 19,3%. Y eso que el actual plan elaborado en 2006 para un periodo de cuatro años, es inútil por obsoleto y su falta de actualización ha recibido un apercibimiento de sanción de la UE.
Para la Plataforma este retraso demuestra la pugna entre Enresa (que defiende un ATC o en su defecto 3 ATD) y el departamento que dirige la vicepresidenta Ribera, que estaría dispuesto a reconsiderar el anterior modelo y dejar los residuos, en almacenes exteriores en seco junto a las centrales nucleares, similares a los existentes ATI, pero reforzados para garantizar el almacenamiento seguro al menos por 60 años y que se han bautizado como ATAI (Almacén Temporal Autónomo Individualizado). Este último modelo no necesitaría de transportes(enormemente peligrosos) y permitiría ganar tiempo para definir el destino definitivo de las sustancias más peligrosas del planeta. 
María Andrés (portavoz de la Plataforma) ha declarado: “A pesar de lo que se ha dicho en los medios, Enresa no ha renunciado a la construcción del ATC, únicamente ha cerrado varios procesos de licitación que no solo estaban obsoletos, sino que estamos convencidos de que eran ilegales. Es más, pensamos que Enresa sigue peleando para retomar el proyecto en Villar de Cañas, puesto que defiende dos aspectos: por un lado un modelo de gestión en el que lleva trabajando, al menos, desde 2004 y por otro, su plan de I+D+I vinculado al CTA (Centro Tecnológico Asociado). La novedad es que ahora Enresa plantea un plan B: tres ATD, puesto que podría instalar en uno de ellos el CTA. Además, la empresa pública, ha aportado una serie de datos sobre el coste de los ATAI, cuyos detalles (si se incluye el coste de los transportes y el tipo de contenedores a utilizar…) ha hurtado a la ciudadanía y que, por esta opacidad y por ser desorbitados, nos generan muchas dudas.” 
“Aunque es cierto que el ATC de Villar de Cañas no tiene ninguno de los permisos, la vicepresidenta Ribera podría haber denegado la autorización del ATC de Villar de Cañas el mismo día que tomo posesión del cargo de ministra y no lo ha hecho, por lo que no debemos bajar la guardia.”
“Por su parte, el alcalde de Villar de Cañas, exige rigor a esta Plataforma. Si no fuera tan grave este asunto, sus declaraciones nos provocarían una sonrisa, puesto que en marzo de 2012, se presentó en su casa el Dr. Gutiérrez catedrático de física nuclear  y lo primero que pudo comprobar este prestigioso científico, fue el escaso conocimiento de Sainz sobre el ATC y sus peligros. Añadiría que desde que se constituyó esta Plataforma, no hemos dejado de sorprendernos de la insensatez de Sainz al embarcar a sus vecinos en este proyecto.”
“Hoy, tras 9 años del accidente de Fukushima y más de 10 desde que se constituyó esta Plataforma, lo más importante es que se cierren cuanto antes las centrales nucleares y que se discuta públicamente el modelo de gestión de residuos nucleares, cosa que no está ocurriendo y nos parece intolerable”. Ha finalizado Andrés.